Spinning era originalmente una actividad muy antigua. Desde la prehistoria, los humanos han aprendido a girar algunas fibras cortas en hilos y luego tejerlas en tela. El llamado hilado es un proceso en el que las fibras animales o vegetales se retuercen en un hilo continuo que se extiende infinitamente para ser adecuado para el tejido.
El giro del hilo en sí permite que las fibras se aprietan de forma natural y firme, por lo que es muy ventajoso para tejer o tejer. El giro del hilo está relacionado con el diámetro del hilo. El método de medición se determina por unos pocos giros en cada torsión, y se expresa en bajo, medio o alto. Generalmente, cuanto mayor sea el giro, más el número de hilos, lo que indica cuanto mejor sea la resistencia del hilo. Los hilos de baja torsión se utilizan comúnmente para hacer telas mate lisas, brillantes o suaves; por el contrario, las telas con arrugas o superficies rugosas requieren hilos de alto torsión.

